lunes, 7 de diciembre de 2009

ENCUENTRO EN NAVIDAD por Eliane Bösch

Siguiendo con las fiestas... un cuentito de Navidad, siempre romántico, como me gusta a mi.
Su titulo es: ENCUENTRO EN NAVIDAD


Helena estaba en el avión, mirando por la ventanilla. Estaban por aterrizar en Paris. A su lado estaba sentado un joven, con el que había conversado durante el largo trayecto, pues. ambos venían de Buenos Aires. El iba a visitar a una tía, que vivía en un chateau, para pasar las fiestas con ella. En cambio, ella iba a visitar a su hermana y a sus sobrinitos. En el aeropuerto, el tenía un coche de alquiler encargado e iba a manejar hasta el chateau. En cambio ella debía tomar un pequeño avión hasta Orly. Al bajar, salieron juntos y les llamó la atención ver poca gente. Por los altoparlantes estaban diciendo que ese era el último avión que aterrizaba, pues estaban suspendidos todos los vuelos a causa del mal tiempo. El la acompañó hasta el mostrador , donde le confirmaron que hasta el día siguiente a la tarde no habría ningún vuelo. Ella estaba desolada…¿ que podía hacer?
El fue a retirar la llave a la ventanilla de alquiler de coches y pidió un mapa. Le preguntó a ella a que ciudad iba y al decirle, la buscó en el mapa. –Aquí está – dijo –está a 80 km del chateau. La puedo llevar, saludo a mi tía y la llevó hasta su destino. Helena le agradeció pues verdaderamente no tenía otra solución.
Cargaron las maletas en el coche. Empezaba a nevar un poco. El frío era intenso. Pierre empezó a manejar saliendo de Paris, para tomar una carretera, pero luego tomo un camino menos importante que lo llevaba a lo de la tía.
Iban charlando y escuchando música. En un momento en la radio informaron que debido a intensas nevadas en el sur, había rutas cerradas por la cantidad de nieve en el camino. Ellos en estos momentos, estaban recibiendo una fuerte nevada. Pierre bajó para controlar la presión de las gomas y sacarles un poco de aire… y al subir comentó que el camino se estaba poniendo pesado, pero por ahora podían seguir.
Después de unos kilómetros la nieve se agolpaba en el parabrisas y el coche se ladeaba peligrosamente. Hasta que en cierto momento, las ruedas se hundieron en la nieve y no hubo forma de sacar el coche. Pierre llamó a la brigada de socorro y le informaron que tenían mucho trabajo, pero le tomaron la localización. No sabían cuanto tiempo iban a tardar para socorrerlos.
El se bajo, abrió su valija y sacó una campera y pullover. Le dijo a Helena que hiciera lo mismo. Se abrigaron bien y el le dijo que no podría poner mucho la calefacción, pues la batería se iba a agotar. Ella entonces dijo que la mejor forma de mantener el calor era que se pusieran cerca uno del otro. Así lo hicieron…Y empezaron a reírse pues sus familias que querían que se casaran ,si los vieran así, se alegrarían. Ambos comentaron que no habían sentido el amor por nadie verdaderamente. Solo tuvieron amores sin importancia y muy pasajeros..
Pasaron las horas, y Helena estaba semidormida, cuando sintió el aliento de él, en los cabellos. Ella se sintió bien y no hizo ningún movimiento.
Hacia la madrugada, vieron unos faros y sintieron voces… empezaron a tirarles agua al parabrisas para derretir la nieve. Luego empezaron a remolcarlos y los llevaron hasta el chateau. Allí los esperaba la tía Amelie con un chocolate caliente y unos croissant. Seguía nevando y era imposible seguir viaje. Invitaron a Helena a dormir allí y al día siguiente, cuando mejorara el tiempo, la llevarían a su destino.
Ella se encontraba muy a gusto. La tía resultó ser una dama muy agradable y a pesar de sus años, era muy moderna! Se veía que al sobrino lo adoraba y este a su vez también la trataba muy cariñosamente.
Al día siguiente… seguía nevando. Entonces la Navidad la iba a pasar en este chateau tan antiguo que hacía soñar con épocas remotas.. Decidió no hacerse problemas y gustosa los acompaño a comer el tradicional pavo.
Su conversación con Pierre tomó aristas muy personales y ambos se sentían a gusto.
Al día siguiente, al fin dejó de nevar, las máquinas limpianieve pasaron, dejando un camino seguro. Pierre decidió llevarla y cuando llegaron a la casa de la hermana, se intercambiaron sus números de teléfonos. La despedida fue muy rápida pues los sobrinos la tironeaban a Helena. Ella se quedó hasta el 3 de enero cuando tuvo que volver pues su trabajo la esperaba en Buenos Aires.
Pasaron unos días. Pensó en Pierre todo el tiempo y decidió llamarlo. Pero el se adelantó. Al hablar, ambos confesaron que sentían lo mismo. SE EXTRAÑABAN .Se dieron cita y ambos sabían que eso significaba, que al fin, les había llegado el amor!
Y todo por ese encuentro en Navidad!

28 comentarios:

  1. Quien pudiera ser Helena y vivir esa aventura romántica! Como suelen decir: soñar no cuesta nada...

    ResponderEliminar
  2. Eso mismo: es tan lindo SOÑAR!!!!!
    un abrazo

    ResponderEliminar
  3. Hola Eli, me hace ilusión tener un encuentro así, y a la tía cariñosa le encuentro cierto parecido con alguien a quien quiero mucho, a que no sabes quién??? pues a tiiii mujer!! besotes.

    ResponderEliminar
  4. Rocely:Muchas gracias por el comentario...y me gustó lo que dijistes de la tía!!!!!! Gracias!!!
    Un abrazo grande

    ResponderEliminar
  5. Mezclar el amor y la Navidad ha tenido su punto mágico y dulce. Un encuentro bonito.
    Al igual que Lady Darcy, pensé en ti cuando apareció la tía cariñosa moderna ;-)
    Besitos.

    ResponderEliminar
  6. Oatri: gracias por tu comentario... y me puse a leer lo de la tía...y me causa gracia, pues lo escribi inconscientemente, sin pensar en mi, lo juro! Gracias
    Un abrazote

    ResponderEliminar
  7. Maravilla de mujer que cuenta tan buenas historias de Amor. Me encantó, Uuayyyyyyyyyyyyy que Hermosura
    Te mando montones de besitos
    Amalia

    ResponderEliminar
  8. Amalia: Muchas gracias por tus lindos comentarios...
    Un abrazo grande

    ResponderEliminar
  9. No acepto Anonimos que no firman con su nombre. Cualquier comentario lo acepto pero debe ser firmado con su nombre!

    ResponderEliminar
  10. que lindo cuento Eliane, muy dulce!
    :)
    el amor es así...
    te mando un abrazo :D

    ResponderEliminar
  11. Gracias Paula por tu comentario...
    in abrazo grandote

    ResponderEliminar
  12. ay...que romantico!!! cuanto me ha gustado ese cuento!!! cerre los ojos y monte en el avion, senti el frio de la nieve, senti el calor de unos brazos, senti el amor...gracias Eliane...escribes bien lindo!

    ResponderEliminar
  13. MERY: ME HALAGA TU COMENTARIO...MUCHAS GRACIAS!!!!mE ALEGRO TANTO QUE LES GUSTA EL CUENTO...Muchos besos

    ResponderEliminar
  14. HOLA! Que cuento tan bonito.Te deseo !FEIZ NAVIDAD!
    UN ABRAZO FORTE Y CON CARIÑO
    Para ti siempre todo que es mejor.
    BSS..

    ResponderEliminar
  15. Angela: MUCHAS GRACIAS! Y también te deseo unas felices fiestas y lo mejor para el nuevo añño!!!!
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  16. ME ALEGRA VER GENTE NUEVA QUE DESCUBRE MI BLOG. Tu blog es como muy romántico, muy tuyo y eso me gusta. Y sobretodo decirte que Matthew MacFadyen, solo lo he visto en una película, bueno mejor dicho, un peliculón, ORGULLO Y PREJUICIO... que es bestialmente romántica también, ME ENCANTA ESA PELI.

    GRACIAS POR VISITARME, YO TAMBIÉN ME PONGO EN TUS SEGUIDORES.
    BESAZOS!!!!
    NOS VEMOS PRONTO!!!!

    ResponderEliminar
  17. Bienvenida Paola... si, soy irremediablemente romántica! Y el Matthew es mi musa inspiradora para todo lo que escribo.
    Nos vemos
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  18. Eliane: te felicito por las bellezas de imágenes que están en tu página. Me asombras cada día. Eres maravillosa
    Amalia

    ResponderEliminar
  19. Amalia, te agradezco tus conceptos... la verdad que me gusta todo lo que hago...
    Un gran abrazo

    ResponderEliminar
  20. :.) Qué bonito cuento... me ha emocionado y aguado los ojos... Qué preciosidad! Gracias por compartirlo con nosotros... Sigue contandonos más...Me encanta lo que escribes. Besicos

    ResponderEliminar
  21. Gracias por visitarme ..echo un ojito por aquí y veo un relato navideño y mágico que me gusta. Besos y por supuest nos leemos

    ResponderEliminar
  22. Aniky:Gracias por tu comentario... me halaga! Fui a tu blog y quise poner comentario en lo de la Sra.de edad... pero no vi nada para poner comentarios.... seguiré tu blog pues me gusta lo que escribes... Un abrazo
    Winnie: gracias por visitarme y espero verte seguido por aqui...
    Muchos besitos

    ResponderEliminar
  23. Casi nunca se sabe dónde está escondido y dónde va a surgir el amor. Casi siempre en detalles sutiles o situaciones que parecen triviales.
    Pero, Eliane, esa situación chateau de la tía-declaración del sobrino me recuerda en parte a otra historia de amor... pero no caigo. ¿Cuál será? :))
    Nada como sentir ese aliento, la respiración tan cerca...
    Un sentido abrazo.

    ResponderEliminar
  24. Fernando:me gustan mucho tus comentarios! Obviamente tengo algo que me atrae de los chateau... jaja
    soñar...soñar...soñar! Siempre!
    Un gran abrazo

    ResponderEliminar
  25. Poder encontrar el amor... Una promesa que llegará...siempre, aunque no nos demos cuenta y lo dejemos pasar... Hermoso cuento. Felicitaciones

    ResponderEliminar
  26. Graciela Maria...muchas gracias por tus conceptos!
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  27. Es muy muy bonito.
    Comparto tu gusto por los chateau; en verano hice la ruta del Loira y el año pasado la de Perigord. Te lo recomiendo. PRECIOSOSSSS¡¡¡
    Eso sí, mucho turista y nada de romanticismo queda por allí.
    Tengo ganas de ir a la mansión donde he leído que se rodó OYP.
    Estaré por aquí ahora que te he descubierto.
    Un saludo grande.

    ResponderEliminar
  28. Alicia, gracias por tu comentario. Tengo una duda, sos la Alicia que entró en el foro de Matthew? Si me lo podésd aclarar... espero verte por aqui seguido!
    Un abrazo

    ResponderEliminar