MIS CUATRO LIBROS EDITADOS

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miércoles, 11 de septiembre de 2013

Cuento real: La operación.

     Al fin, he vuelto! Después de pasar una operación , ya convaleciente, vuelvo con Vds. con este pequeño cuento real. Espero les guste! Las fotos son actuales...

                                  La operación
     Fui al médico por pequeña dolencia. Me mandaron un montón de estudios. Resultado: habrá que hacer una pequeña operación. No entendí lo de “pequeña”… ¿hay distintas medidas de operaciones?
    Luego me dijeron que era una operación sencilla…¿Cómo se clasifican, en sencilla, más o menos, complicada, fatal?
    Pero me informaron que a pesar de ser una operación sencilla, con anestesia total, siempre era… una operación! No supe que significaba esto… quizá el túnel hacia la luz era corto, la luz quizá se apagaba…
    Y aquí estoy, esperando la fecha de esta misteriosa operación. Si no voy por el túnel, hacia la luz o lo que sea. les cuento que pasó a la vuelta.

   Todavía no llegué al día de la operación, pero terminé con todos los trámites! Hurra! Que análisis, que radiografia, más análisis, electro, conseguir dadores de sangre, etc.etc .el 90 por ciento de mi vida la pasé en la clínica…esperando. Esperando qué? Esperando que a pesar del horario del turno… me atendieran ese mismo día! Y ahora? En casa, esperando…¿Qué? Que llegue el día acordado para mi internación.
Continuará….
-
   Y llegó el día! Un poco de nervios pero en general bastante tranquila. Al ingresar en la clínica la novedad es: no hay cama. Hay que esperar que den algún alta. Bue…yo en ayunas-y pasa un delivery para los médicos con pizzas…casi lo asalto! 
   Tres horas después llega el camillero con la silla de ruedas…se desocupó una cama. Al ascensor junto a mis dos hijos. Oh, que bella habitación para una persona sola, con TV, ventana grande. Un poco antes de una hora viene la camilla para llevarme al quirófano…les digo chau a mis hijos y llegamos. Me recibe el anestesista y dos chicas que supongo eran instrumentadora y enfermera.
    Me hacen firmar algo que no leo y el anestesista me dice a mi también me tiene que firmar, entonces protesté y comenté que era escritora. Salto el anestesista diciendo: - Ah a mi me gusta escribir una vez fui a un curso y me dijeron que escribía bien.
   A todo esto empezó a luchar con mis venas para ponerme el suero. Me pedía disculpas por tener que pincharme en varios lados. Le dije que no se hiciera problemas. En el interin—me empezaron a temblar las piernas y de repente… no temblaron más y yo sentía un bienestar general lo cual comenté. Las chicas se reían y dijeron: - Lo que pasa que el anestesista le puso una mezcla de daiquirri… en ese momento veo al médico que lo mira al anestesista (supongo que se entienden con la mirada) pues llegué al túnel…
   Estaba oscuro, no había ninguna luz ¿quizá por corte de energía?-Y ahí oigo que las chicas me piden que ayude para pasar a la camilla. Ya está…ya había pasado todo! Yo despabilada era llevada a la habitación y pasada a la cama. Había pasado apenas una hora. Otra vez rodeada con mis hijos y a las 9 de la noche, viene a verme el médico, me revisa y me dice: ¡Se puede ir a su casa!---
   Y así terminó favorablemente esta programada operación sencilla!----


Eliane Bösch

Y asi me quedó el brazo por el suero...jajajaja


Editado por Eliane Bösch