MIS CUATRO LIBROS EDITADOS

MIS CUATRO LIBROS EDITADOS

miércoles, 13 de junio de 2012

Cuento antiguo de Eliane


    He decidido ponerles un cuento mio, situado en el siglo XVIII, ya publicado al principio del blog pero seguramente los nuevos lectores que tengo ahora, no lo han visto. Espero les guste!



                                                                                Reconciliación  

                                                                                 
Epoca siglo XVIII – Lugar: Inglaterra.   Elizabeth era muy feliz, pues se había comprometido con Patrick, el dueño del castillo Hampton, hacía unas semanas. Ambos estaban enamorados , después de haberse conocido en un baile.
   Ahora , este había proyectado, la presentación formal de su novia, a familiares y amigos. Habían programado un pic nic pues el tiempo estaba muy agradable.
   Llegó el día y ella se puse un lindo vestido para esta ocasión y él estaba radiante y orgulloso de presentarla a todos. Pero un hecho fortuito iba a nublar este festejo. Elizabeth estaba hablando con unas señoras, cuando llegó un joven a caballo. Ella en seguida lo miró pues su caballo cojeaba. Se acercó, y al bajar del caballo el jinete, ella resueltamente se acercó al animal y después de acariciarlo, apoyó su pierna en la pata delantera, haciendo que la subiera y así observó que tenía la herradura floja y se le había incrustado una pequeña piedra. Con sus dedos rápidamente sacó dicho objeto que tanto lastimara al animal, pero este se movió por el dolor y al bajar la pata, piso la pollera de su sanadora. El vestido se rompió en el ruedo y en ese momento se dio cuenta que todos la miraban y lo peor fue la cara de Patrick.
    Este se acercó, la tomó de un brazo y bruscamente la llevó adentro. A solas empezó a decirle con una furia contenida:
  - ¿que has hecho?¿ Tu crees que una dama como debe ser mi prometida,       puede hacer lo que acabas de hacer? El arreglo de la pata del caballo es trabajo del herrero y no de una dama…Me has avergonzada ante mis invitados… ¡Esto no puede volver a suceder! –
se dio vuelta y apretaba los puños con furia. A Elizabeth le empezaba a nublar la vista pues las lágrimas se agolpaban en sus ojos… estaba anonadada… no sabía que hacer…quería salir corriendo de allí.  Al ver que el no le decía nada, se escurrió sin que la vieran y al encontrar un carruaje, le pidió al cochero la llevara a su casa.
   Entró llorando…su familia no estaba pues se encontraban en el castillo. Se tiró en la cama y estuvo horas así. Cuando la madre regresó le dijo que quería dormir y la dejaron tranquila.

   Los días siguientes fueron una tortura para Elizabeth… su familia no le preguntaba nada pero la miraban con tristeza. Ya no lloraba pues sus lágrimas se habían secado… pero tenía su cara pálida y los ojos tremendamente hinchados.
   Al tercer día llegaron del castillo con una carta para ella. Se fue bajo un árbol que era su preferido, para leerla tranquila. Su corazón latía muy fuerte… tenía miedo de abrir y ver su contenido. Sus manos temblaban cuando al fin rasgó el sello para empezar a leer:

- mi amada Elizabeth: debo pedirte perdón y espero que lo puedas hacer, por las palabras tan hirientes que te dije…Estuve pensando y me doy cuenta que fui un perfecto estúpido. Estoy completamente avergonzado de mi proceder. Podrás perdonarme, mi amada, mi vida…te amo tanto! Comprenderé si no lo haces, pues mis palabras fueron muy duras ; en ese momento no comprendí que tienes un alma tan dulce y buena , que también amas a los animales y no quieres verlos sufrir. Eso es muy loable! Ya sé de tu bondad con todos y sobremanera conmigo. Quiero agradecerte de ser como eres…¡ pero necesito tu perdón para poder demostrarte cuanto te amo! Mi vida no vale nada si no puedo estar a tu lado…Si me perdonas, te espero en el bosque, hoy a las tres de la tarde. Espero con todo mi corazón verte llegar…Te amo…te amo… tuyo para siempre – Patrick

   La cara de Elizabeth estaba radiante… quería saltar, reír a carcajadas, abrazaba la carta sobre su pecho… caminaba de un lado a otro. Cuando entró en la casa, la familia entendió que esa carta le había dado una gran alegría… Pidió que le preparen el carruaje para la tarde y al llegar la hora, después de arreglarse y peinarse, salió hacia el bosque del castillo.

   El hacía más de una hora que la estaba esperando con cara muy seria. Cuando vio llegar el coche, se acercó para darle la mano para descender, y allí se miraron sin hablar unos segundos. Luego, Patrick le musitó:
  - gracias por estar … temía que no vendrías…yo… - y ella le puso un dedo sobre sus labios silenciándolo…
  - yo también debo pedirte perdón y te prometo que no haré nunca más una cosa así, cuando tengas invitados –

 entonces, a él se le iluminó la cara, se acercó y la beso larga y apasionadamente.
   Después de unos minutos dijo:
  - te corrijo…primero cuando “tengamos” invitados y segundo me parece muy bien si quieres curar o ayudar a cualquier animal. Tendrás mi aprobación!. –

   Y volvieron a besarse apasionadamente. Luego empezaron a conversar sobre la boda pues la reconciliación había unido mucho más a esta pareja.

                                                             Eliane Bösch


Editado por Eliane Bösch

10 comentarios:

Lady Jane dijo...

Qué linda historia, Eliane. ¡Es increíble que no la haya notado antes! Bueno, es que lo que abunda en tu morada virtual son excelentes entradas (¿me permites tutearte?), por ello se me dificulta actualizarme de inmediato.

Qué bueno que esta pareja de la Regencia se haya reconciliado. Debo decir que admiro a Elizabeth, su carácter es tan dulce que perdona sin reparos a su amado... algo que yo jamás podría hacer enseguida. Si un hombre me tratara así, yo tendría que primero notar su arrepentimiento y luego sí perdonarlo, después de percatarme por hechos que ha cambiado.

Por favor, sigue deleitándonos con más historias hermosas como las que siempre salen de tu imaginación.

Un mega-abrazo :)

Eliane dijo...

LadyJane: Muchas gracias por tan bello comentario! Y si, por favor, puedes tutearme!Gracias!
Un gran abrazo

Abuela Ciber dijo...

Como siempre venir a este espacio bellamente romantico es un placer.

Cariños

Eliane dijo...

AbuelaCiber MUCHAS GRACIAS! Besotes

Luciana dijo...

Yo recuerdo haberla leído, pero no está mal recordar un poco de romance nuevamente.
Besos.

Eliane dijo...

Luciana: Lo que pasa que vos sos una de mis primeras seguidoras!!!
Un gran abrazo

Abuela Ciber dijo...

Pase a saludarte y dejarte buenos deseos para la semana que se inicia

Cariños

Frase de la semama:
El optimista cree en los demás y el pesimista sólo cree en sí mismo.

Gilbert K. Chesterton.
Escritor inglés

Eliane dijo...

Abuela Ciber: Muchas gracias igualmente!
Yo soy de los optimistas....siempre!
Besotes

MariCari♥♥♥♥♥ dijo...

Uyyy princesas así ya no se encuentran amiga, y si las hay están mejor solas, porque díme qué de bueno tenía él, ja, ja... Bss

Eliane dijo...

MariCari, tu comentario me ha hecho reir!!!Gracias por visitarme!
Besotes