MIS CUATRO LIBROS EDITADOS

MIS CUATRO LIBROS EDITADOS

viernes, 8 de febrero de 2019

Cuento corto: No me enamoro mas!

A continuación va un cuento corto de mi autoria, que espero les guste.


No me enamoro mas!

                               No me enamoro mas!

Liliana le empezó a contar a su amiga Marta que después del desastre de su último matrimonio, donde además de traicionarla en el amor, le hicieron un fraude en unas acciones que tenia de herencia del padre, había decidido no enamorarse mas. Para ello iba a cambiar además de su actitud, su vestimenta. Cambiaria tacos por borceguíes , con pantalón y camisa tipo militar con muchos bolsillos asi no tenia que usar cartera que era muy de mujer. La cara iba a poner crema para preservarla, un poco de brillo en labios sino se la veía muy pálida, y nada mas. El cabello que era largo lo iba a usar en trenza.
La amiga le pregunto para que iba a hacer todo esto… Pues para que no se me acerque ningún hombre y me “chamuye” con lindas palabras, flores y chocolates y yo no caiga en sus redes.
Y voy a seguir mi estudio de abogacía que deje trunco hace dos años y seré una muy buena abogada para defender a las mujeres.
Asi lo hizo. Averiguo que temas debía estudiar para el próximo examen y le pregunto a un colega ya recibido que libros necesitaba. El le dio una lista, bastante larga pero le aclaro que no debía comprar todos, solo algunos que eran indispensables. Los otros los necesitaba solamente para estudiar . Le dio la dirección de una librería que tenia todos esos libros y mas también y que además el dueño era un muy buen abogado que dejo de ejercer abruptamente, no se sabia porque.
Al dia siguiente Liliana entraba en la librería recomendada, saludo y le contestaron con una especie de gruñido que parecía un saludo. La miraron de arriba abajo con sus borceguíes, pantalón y camisa militar y cuando ella empezó a nombrar los libros, el le pidió la lista y asi juntó todos los libros sobre su escritorio… ella pensó que debía explicarle que no iba a comprar todos y que como podía hacer para consultar con los otros para su estudio. El la miró con ojos penetrantes y le dijo: -Aquí no es una biblioteca donde Vd.se puede llevar los libros y luego traerlos. Aquí los puede usar el tiempo que quiera pero tendrá que ser aquí. El libro no sale de la librería. Y es sin costo alguno.
Ella miro a su alrededor y pensó tendré que traerme una silla? Y parece que le hubieran oído el pensamiento. El dueño fue a la parte de atrás y trajo una mesa plegable y una silla tambien plegable de plástico. Los abrió delante de ella, le puso los libros encima y se fue a sentar a su escritorio donde tenia varios ejemplares que estaba clasificando…
Liliana se sentó y empezó a mirar los volumenes sin saber por donde empezar.  Gustavo la miraba de vez en cuando y de golpe se levantó y le dijo: - veo que no sabe como empezar… permítame. Primero lea estos libros en ese orden… tome nota, escriba lo mas importante y coteje con lo que le piden.-
Y volvió a su escritorio. Ella musito un gracias y empezó a ver los libros en ese orden. En seguida supo como acoplar todo a lo que le pedían. Y se puso a trabajar.
Cuando prendieron las luces de la librería se dio cuenta que había estado toda la tarde allí… y en ese momento le trajeron una taza de te caliente sin ningún comentario. Le pareció que debía agradecer todas las ayudas y comento: - Caramba, que servicio que da esta librería, y cuanto me cobra por esto?
El levantó la vista, hosco y lo único que dijo es:  -Estudie bien para los exámenes!
No hubo mas conversación…ella siguió estudiando y el enfrascado en sus libros.
Asi pasaron varios meses… ella empezó a dar exámenes todos bien, gracias a la ayuda de Gustavo, el dueño de la libreria.
Pero un dia, hubo una excepción rara. Era un dia esplendido de primavera lleno de luz. Liliana suspiró entre medio de su estudio y miró por la ventana el radiante sol y ella sin poder disfrutarlo…miró al escritorio y vio que el también miraba para afuera.
Y ahí se le ocurrió algo y sin pensarlo dijo: - Que día esplendido. Me gustaría hacer un recreo y tomar un ratito de sol… vd.no lo hace? -   -  No puedo mientras que tengo gente en la librería.-
Entonces ella exclamo: - Vamos, cierre la librería por una hora y vamos al parque a tomar un poco de sol. Yo invito…y largo una carcajada. El la miró un segundo, se dirigió a la puerta poniendo el cartel en seguida vuelvo, y preguntándole: .- Va a venir, o la encierro aquí?
Se fueron caminando hasta la plaza allí se sentaron en un banco y Liliana tenia calor con los borceguíes, asi que se los sacó, y puso sus pies en el banco. El la miró y de repente le pregunto: - Por que se esconde detrás de esa ropa? La persigue alguien?
Ella sonrio y exclamó bajito: Si yo!   Creo que puedo decirle el motivo a Vd.   Tuve un problema grande en mi matrimonio, mi esposo me engaño y me defraudo con unas acciones… y juré no involucrarme sentimentalmente con ningún hombre… -   Luego ella tiró su trenza para atrás y puso su cara al sol. Ese gesto a el le llego como un rayo adentro suyo. No sabia porque.
Al rato decidieron volver… y ahí quedó esa tarde tan rara para los dos.
A la noche, antes de acostarse, Gustavo busco un libro en los estantes y entro en una pagina donde leyó: “El amor entra en el corazón sin pedir permiso. A veces es solo un toque de manos…A veces una sonrisa y otras veces entra de una manera inesperada.” Se durmió con estas palabras…
Al dia siguiente apenas llego, el le pidió le diera los datos de la defraudación de las acciones. Hizo unas llamadas y luego le explico que esas acciones eran de ella…nadie podía usarlas. Si habían sido usadas por el ex marido, la ganancia también era de ella. El la conecto con un abogado amigo que le iba recuperar esas acciones. Ella estaba radiante de alegría…
Al poco tiempo, en un momento a Liliana se le cayo un vaso al suelo rompiéndose y al ir a levantar los pedazos se cortó la mano. Gustavo llegaba con la escoba y pala cuando la vio chorreando sangre… le indicó que se lavara en la pileta de la cocina y el busco el botiquín de primeros auxilios. Le desinfectó la herida, le puso un cicatrizante y vendó su mano adecuadamente. Todo esto se hizo estando los dos muy cerca. Cuando terminó levantó la mirada y se encontró con sus ojos que lo miraban de una forma especial. Pasaron unos segundos y sin que mediara palabra ambos se acercaron y terminaron besándose. Despues de un largo rato de estar cerca y acariciarse, ella sonrio y exclamó: Y ahora que hago??? El la miró y ella siguió: Que hago con esta ropa y los borceguíes? Los sigo usando? Y Gustavo con una amplia sonrisa: - Por mi puedes seguir usándolos… aunque para el casamiento seria interesante que te pongas un vestido!
Eliane Bösch

Editado por Eliane Bösch

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